El café, su aroma y su rutina; cierta mujer opulenta, de cuerpo tibio y sedante, cuyo nombre propio dice que no es mía y es mía; la letra en su tinta, el ruido de las teclas aporreadas por mis dedos, la natación de madrugada y las palabras. Así se resumen mis alegrías, siempre pocas y las menos. Quien las conoce, me conoce.
2 comentarios:
que pues mi jona... adonde vas ....suerte en tus proyectos master
:)
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